Benicàssim reabre la sala Melchor Zapata con una muestra de Pascual Cándido

Exposicion Melchor Zapata


La exposición reúne más de 30 acuarelas del artista y se podrá visitar hasta el próximo 4 de octubre

 

Benicàssim, 18 de septiembre de 2020


La sala de exposiciones Melchor Zapata de Benicàssim reabre hoy sus puertas tras permanecer cerrada desde mediados del mes de marzo. Y lo hará con la exposición de Retrospectiva 2000-2020 de Pascual Cándido. El concejal de Cultura, Javier Alonso, ha indicado que “después de seis meses sin actividad cultural en la sala de exposiciones Melchor Zapata esta tarde retomamos la actividad con una muestra de acuarelas con la que el artista celebra sus treinta años de dedicación a la pintura, y veinte desde que hiciera su primera muestra”.

Retrospectiva 2000-2020 reúne más de treinta acuarelas de distintos formatos representativas de las diferentes etapas recorridas por Pascual Cándido, desde lo figurativo a la abstracción más reciente. La exposición será comisariada por el escritor Antonio Arbeloa que ha colaborado con sus poemas y escritos con el artista en numerosas ocasiones a lo largo de estos años. En las obras que se pueden contemplar a partir de esta tarde habrá guiños a Benicàssim, en concreto a las vistas del Voramar y su entorno.

La inauguración de la muestra será esta tarde a las 19.30 horas y a partir de entonces y hasta el 4 de octubre se podrá visitar todos los días en horario de 18 a 21 horas. El espacio expositivo cuenta con nueva señalética, habrá control de acceso y habrá gel hidroalcohólico a disposición del público “por lo que la visita a la muestra contará con todas las medidas de seguridad sanitaria requeridas”, ha añadido Alonso.

Recordar que el arte también sigue presente en el palacete municipal Villa Elisa con la exposición El Taller de la Californie de Pablo Picasso. Desde esta semana y hasta el domingo 27 de septiembre la muestra se puede visitar los viernes, sábado y domingo en horario de 17.30 a 20.30 horas. La muestra permite recrear el taller en el que trabajó Picasso desde 1955 hasta 1960, una época considerada como una de las más felices de su vida y en la que convivió con Jacqueline Roque.